En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Dios mío, ven en mi auxilio.
Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Se enuncia en cada decena el “misterio”, por ejemplo, en el primer misterio: “La Encarnación del
Hijo de Dios”.
Después de una breve pausa de reflexión, se rezan: un Padre nuestro, diez Avemarías y un Gloria.
A cada decena del “rosario” se puede añadir una invocación.
Por ejemplo:
-María Madre de gracia, Madre de Misericordia
R. En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
O
-De tu purísimos ojos penden nuestras felicidades
R. Míranos Madre mía no nos desampares.
O
-Dulce Corazón de María.
R. Sed la salvación del alma mía.
O
• Sagrado Corazón de Jesús.
18. En vos confío.
o
• Por tu limpia concepción oh Soberana Princesa
18. Una muy grande pureza te pido de corazón, que mi alma no se pierda ni muera sin confesión.
O
ALGUNA OTRA JACULATORIA.
ORACIONES FINALES
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino,
hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona
nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en
la tentación, y líbranos del mal. Amén
Dios te salve María Santísima, hija de Dios Padre en tus manos ponemos nuestra fe para que la
inflames, llena eres de gracia el Señor es contigo, bendita eres entre las mujeres y bendito es
el fruto de tu vientre Jesús. Santa María…
Dios te salve María Santísima, madre de Dios Hijo en tus manos ponemos nuestra esperanza para
que la alientes, llena eres de gracia el Señor es contigo, bendita eres entre las mujeres y
bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María…
Dios te salve María Santísima, esposa de Dios Espíritu Santo en tus manos ponemos nuestra
caridad para que la inflames, llena eres de gracia el Señor es contigo, bendita eres entre las
mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María…
Dios te salve Reina y Madre, Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. Dios te
salve a ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este
valle de lágrimas. Ea pues Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos
misericordiosos y después de este destierro, muéstranos a Jesús fruto bendito de tu vientre, oh
clemente, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María.
-Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de Nuestro Señor
Jesucristo. Amén.
A la final del Rosario se recita la Letanía Lauretana, u otras oraciones marianas.
LETANÍAS DE LA VIRGEN (con las tres nuevas invocaciones)
Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios, Padre celestial,
ten piedad de nosotros.
Dios, Hijo, Redentor del mundo,
Dios, Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, un solo Dios,
Santa María,
ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la misericordia,
Madre de la divina gracia,
Madre de la esperanza,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre siempre virgen,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso digno de honor,
Vaso de insigne devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consuelo de los migrantes,
Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina asunta a los Cielos,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de la familia,
Reina de la paz.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten misericordia de nosotros.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.